De igual forma, impulsa y coordina los esfuerzos destinados a mejorar la protección de las aguas comunitarias, fomentar su uso sostenible, contribuir al control de los problemas relativos al agua, salvaguardar y desarrollar los usos potenciales de los regadíos y la agricultura, etc.
Por esto, se pensó en la creación de un Centro de Interpretación de la Agricultura y el Regadío (CIAR), cuya existencia se debe, fundamentalmente, a la necesidad de dar a conocer a nuestra sociedad y a las generaciones futuras (cuyo carácter parece que será marcadamente urbano) la historia de la agricultura, el origen de los regadíos (sus técnicas, su evolución, su futuro, etc.) la fusión entre el agua y el suelo (que originan las plantas objeto de cultivo) los productos que se obtiene de esa fusión, la procedencia de los cultivos, la maquinaria agrícola, etc. hasta la comercialización de los productos agrícolas en los mercados.
El CIAR plantea un análisis de la historia y la realidad actual de la agricultura en Aragón, y más concretamente del regadío. En el enfoque conceptual y su correspondiente traducción a proyecto museográfico, deseamos alcanzar los siguientes objetivos:
_Dignificar la figura del agricultor.
_Destacar la importancia de la agricultura en Aragón, a nivel social y económico.
_Poner de manifiesto la importancia de la tradición y la historia en la agricultura de regadío.
_Resaltar la singularidad de los sistemas de riego en Aragón.
_Interpretar el significado del regadío aragonés en el contexto de España y de la Unión Europea.
_Explicar la importancia del regadío en el desarrollo rural, hoy y mañana.
_Ofrecer información sobre nuevos proyectos que implican una buena gestión del agua.
_Mostrar la contribución de la maquinaria agrícola a la mejora de la calidad de vida de los agricultores y sus familias.
_Destacar el cambio social que ha supuesto la mecanización en el mundo occidental desarrollado.
Entendemos que es tarea de todos el conocer y respetar nuestra tierra, descubrir el valor del agua, de nuestros alimentos, siendo conscientes de la importancia y vinculación que éstos elementos tienen con el desarrollo de nuestra vida diaria.
Deseamos que el CIAR sea un punto de encuentro para profesores, alumnos, padres e hijos, en torno a la agricultura y el regadío. Para los profesores y alumnos, un punto de referencia pedagógico sobre el mundo rural y para los padres e hijos, un centro natural de ocio familiar.